viernes, 27 de octubre de 2017

Comentario de texto sobre "EL ÁROBOL DE LA CIENCIA" de Pío Baroja


Texto número 2.
A Andrés le gustaba encontrarse con un tipo distinto a la generalidad. En las novelas se daba como una anomalía un hombre joven sin un gran amor; en la vida lo anómalo era encontrar un hombre enamorado de verdad. El primero que conoció Andrés fue Lamela; por eso le interesaba.

El viejo estudiante padecía un romanticismo intenso, mitigado en algunas cosas por una tendencia beocia de hombre práctico. Lamela creía en el amor y en Dios; pero esto no le impedía emborracharse y andar de crápula con frecuencia.

Según él, había que dar al cuerpo sus necesidades mezquinas y groseras y conservar el espíritu limpio.
Esta filosofía la condensaba, diciendo: Hay que dar al cuerpo lo que es del cuerpo, y al alma lo que es del alma.
—Si todo eso del alma, es una pamplina —le decía Andrés—. Son cosas inventadas por los curas para sacar dinero.
—¡Cállate, hombre, cállate! No disparates.
Lamela en el fondo era un rezagado en todo: en la carrera y en las ideas. Discurría como un hombre de a principio del siglo. La concepción mecánica actual del mundo económico y de la sociedad, para él no existía. Tampoco existía cuestión social. Toda la cuestión social se resolvía con la caridad y con que hubiese gentes de buen corazón.
—Eres un verdadero católico —le decía Andrés—; te has fabricado el más cómodo de los mundos.

Estructura:


El texto se puede dividir en dos tipos de estructura: la estructura interna y la estructura externa.
En la estructura externa podemos decir que este fragmento está compuesto por tres párrafos, donde los dos primeros son más largos que los dos últimos, y un diálogo, donde en medio se encuentra otro párrafo de una extensión larga.  


Según su estructura interna podemos dividir el fragmento en tres partes:
  • La primera parte corresponde con la introducción, la cual constaría de las líneas  1 a la 4 ( corresponde al primer párrafo). En esta el autor nos cuenta cómo son los gustos de Lamela , el cual fue el primer hombre enamorado de verdad que conoció Andrés.
  • La segunda parte corresponde con el desarrollo, el cual constaría de las líneas 5 a la 14. En esta nos aporta información sobre qué piensa Lamela sobre el pensamiento místico de Dios y el amor.
  • La tercera parte corresponde con la conclusión, las cual constaría de las líneas 15 a la 22. en esta el autor se centra en la personalidad de Lamela.


Tema:


Crítica a las creencias sobretodo al catolicismo.


Resumen:


Lamela fue el primer hombre que conoció Andrés que era un  enamorado de verdad. A pesar de las creencias de  Lamela en Dios y en el amor, también le gustaba irse de fiesta y disfrutar de la vida. Aun siendo un renegado en todo, creía que todo lo resolvía con la caridad y el buen corazón de las personas. Pese a sus ideas Andrés lo criticaba.  


Comentario:


Este fragmento está sacado del libro “EL ÁRBOL DE LA CIENCIA”, el cual fue  publicado en 1911 y escrito por Pío Baroja.
Pío Baroja nació en San Sebastián en 1872 y vivió, durante casi toda su vida, en Madrid.
Allí estudió medicina y se doctoró con una tesis sobre el dolor. Su ejercicio como médico
en Cestona fue breve. Pronto vuelve a Madrid donde entra en contacto con escritores
como Azorín, Maeztu... que lo llevan a entregarse a la literatura, su gran vocación. Fallece
en 1955.


La intención del autor en este fragmento es dejar ver que el sentimiento profundo, claro, sincero y puro hacia Dios no tiene porqué esta reñido con el divertimento por lo que, cuando hablo de crítica no hablo desde un punto de vista negativo, sino positivo, ya que seas de la religión que seas o no seas de ninguna religión siempre habrá “algo” a lo que dirigirte y tenerle “fe” en los momentos en los que haga falta.


Sin embargo, existe otro punto al final del fragmento en el que el autor considera que la religión y en este caso, la católica, también puede ser un negocio cuyo beneficio no es económico, sino captar el mayor número de fieles posibles.
Bajo mi punto de vista, no estoy de acuerdo con el autor a la hora de expresar lo que significa para él una religión o creencia. Ya que, no podemos mirarlo desde un punto de vista “material” sino siempre hay que verlo desde un punto de vista emocional, es decir, lo que nos puede aportar a los sentimientos.


En conclusión, el autor en este fragmento hace plantearnos preguntas sobre nuestras creencias, las cuales siempre hay que mirarlas como lo que te hacen pensar y sentir a cada uno sin criticar las opiniones de los demás.
 

 

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